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Mensaje del debate Ojos brillantes - [Etgar Keret]
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mauricio sthandier r.  
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 Más opciones 13 ene 2008, 10:19
Grupos de noticias: chile.rec.literatura
De: "mauricio sthandier r." <quil...@animalplanet.com>
Fecha: Sun, 13 Jan 2008 12:19:28 -0300
Local: Dom 13 ene 2008 10:19
Asunto: Ojos brillantes - [Etgar Keret]
Esta es la historia de una pequeña que amaba las cosas brillantes más que nada en el mundo. Ella tenía un vestidito brillante,
calcetines brillantes y ballerinas brillantes. Y una brillante muñeca negra que llamó Christie por su sirvienta. Aún hasta sus
dientes brillaban, aunque su padre insistía en que resplandecían que no es exactamente lo mismo. "El brillante," pensaba ella, "es
el color de las hadas madrinas y ese es el color más bonito de todos."
En una fiesta de disfraces en el kinder, ella se vistió de hada madrina y roció polvos brillantes a todo el que pasaba cerca, y les
decía que eran polvos mágicos. Cuando lo mezclabas con agua, hacía tus sueños realidad y si se iban altiro a casa y lo hacían,
funcionaría para ellos también. Era un disfraz muy realista y ganó el primer lugar en la competencia de disfraces. Y la maestra,
Lily, dijo que si no la conociera, si la hubiera visto en la calle de seguro habría pensado que era un hada madrina.

Cuando la niña llegó a casa, se sacó el disfraz y se quedó en pantaletas, tiró todos los polvos al aire y gritó : "quiero ojos
brillantes !". Gritó tan fuerte que hasta su mamá vino a ver qué pasaba. "Quiero ojos brillantes," dijo la niña, más bajo esta vez,
y lo siguió diciendo mientras se duchaba pero incluso después de eso, mientras la mamá la secaba y la ayudaba a ponerse el pijama,
sus ojos seguían iguales. Muy muy verdes, tanto como hermosos, pero no brillantes. "Con ojos brillantes podría hacer tantas cosas,"
pensó ella, tratando de persuadir a su madre, que parecía estar perdiendo la paciencia. "Podría caminar en la calle de noche y los
conductores me verían de lejos, y cuando envejezca podría leer en la oscuridad y ahorrar energía, y cuando me perdiera en el cine me
podrías encontrar altiro sin llamar al botones". "Qué es esta tontera de los ojos brillantes ?" dijo la mamá mientras sacaba un
cigarro para fumar. "No hay nada así. Quién te puso esa rídicula idea en la cabeza ?" "Sí que la hay !" gritó la niña y saltó
entusiasmada sobre la cama. "Sí que la hay, sí que la hay, sí que la hay, y además, no deberías fumar cerca mío. Es malo para mi
salud." "OK" dijo la madre. "OK, pero mira, ni siquiera lo he encendido" Y guardó el cigarro. "Ahora acuéstate como una niña buena y
dime quién te estuvo contando sobre esos ojos brillantes. No me digas que es esa gorda profesora de uds. ?" "No es gorda" dijo la
niña "y no fue ella. Nadie me lo contó. Lo vi por mí misma. Hay un niño sucio en nuestra clase y él los tiene." "Y cual es el nombre
de este niñito sucio ?". La pequeña se encogió de hombros. "No lo sé. Es uno que siempre anda sucio y callado y se sienta lejos del
resto. Pero te digo que sus ojos brillan y yo quiero ojos así." "Entonces ve mañana donde él y pregúntale dónde los obtuvo" sugirió
la madre "y cuando te lo diga, ve tú también y te consigues un par" "Y espero hasta mañana ?" preguntó la pequeña. "Hasta mañana,
duérmete," dijo la mamá "yo voy a salir a fumar".

Al día siguiente, la niña hizo que su padre la llevara al kinder de madrugada porque ella no podía esperar, a preguntarle al niño
sucio donde consiguió esos ojos. Pero no le sirvió de nada porque el niño sucio llegó atrasado, mucho después que entró el último
niño. Y hoy no estaba sucio. Sus ropas eran anticuadas, de hecho brillaban un poco por el uso, pero el niño en sí se veía como si se
hubiera bañado y alguien le hubiera pasado algo como una peineta por el pelo. "Dime," le preguntó después de un momento de
vacilación "donde conseguiste esos ojos tan brillantes ?" "No es que los tenga a próposito" se disculpó el apenas peinado niño.
"Sólo pasa" "Y qué tengo que hacer para tener ojos así" sollozó la niña "Creo que tienes que querer muchísimo algo, y cuando tu
deseo no se cumple tus ojos empiezan a brillar, así como los míos" "Eso es estúpido" dijo la niña, enojándose. "Mira, yo quiero ojos
brillantes así tanto, y no sucede, así que porque no brillan como los tuyos ?" "No sé." dijo el niño asustado "Pensé que les pasaría
a los demás como a mí" "Perdona haberte gritado" lo calmó ella, rozándolo con su manito. "Quizá tengas que desear cierto tipo de
cosas. Dime, que es lo que quieres tanto tanto que no puedes tener" "Una niña" balbuceó el niño. "Para que sea mi mejor amiga" "Eso
es todo lo que quieres ?" exclamó la niña. "Pero eso es fácil ! Dime quien es y haremos que sea tu mejor amiga. Porque si no quiere,
me aseguraré que nadie se junte con ella." "No puedo," dijo el pequeño "soy muy tímido" "Bueno," dijo ella "igual no importa, no
resuelve mi problema o me da ojos brillantes. Si quisiera tener un mejor amigo, él tambien querría porque todos quieren ser mis
amigos." "Tú," le gritó el niño "quiero que tú seas mi mejor amiga"

Por unos pocos segundos la niña no supo qué decir, porque el niño la había tomado por sorpresa. Entonces lo volvió a rozar con su
manito, con una voz que su padre usaba cuando ella cruzaba corriendo la calle o intentaba tocar algo eléctrico. "Pero no puedo ser
tu mejor amiga, porque soy muy inteligente y popular, y tú eres sólo un niño sucio que siempre anda callado y se sienta lejos de
todo y lo único especial que tienes son tus ojos brillantes, e incluso estos desaparecerían si acepto ser tu mejor amiga. Aunque
debo admitir que hoy estás menos sucio de lo usual" "Me eché un poquito de agua" admitió el niño "para hacer mi deseo realidad".
"Disculpa" dijo la niña, que había perdido la paciencia y se devolvió a su asiento.

Todo el día, la niña se sintió triste porque entendió que sus ojos probablemente nunca brillarían. Y ninguno de los cuentos o juegos
que hacían en la escuela podían hacerla sentir mejor. Y aún desde entonces, cuando ella casi conseguía no pensar en ello, veía al
niño sentado aparte de todos en el kinder, mirándola quietamente, con esos ojos que parecían brillar con más y más intensidad.


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