CORREO BIBLIOPOLÍTICO
Bibliotecas, Libros, Información,
Sociedad y Estado
No. 401
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Ciudad de México, 16 de Noviembre de 2009
Búsqueda de noticias y notas:
Felipe Meneses Tello
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CONTENIDO:
1. Las políticas de gobierno y el Ministerio de Educación en Perú
nunca han apostado seriamente por mantener y mejorar las bibliotecas
escolares.
2. La biblioteca comunitaria «La Fuerza de las Palabras», desarrollada
con libros que la gente botaba a la basura, finalista en el “Premio
Cívico por una Bogotá Mejor”.
3. Estimular la lectura como método de liberación de la conciencia,
objetivo de la Feria Internacional del Libro de Venezuela 2009.
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1. Las políticas de gobierno y el ministerio de educación en Perú
nunca han apostado seriamente por mantener y mejorar las bibliotecas
escolares.
El pasado martes 10 de noviembre, en todas las instituciones educativas,
se recordó el Día de la Biblioteca Escolar, fecha consignada desde
1978 mediante R.M. Nº 1795-78-ED por el Ministerio de Educación.
La biblioteca escolar no es sólo un espacio donde los estudiantes
pueden encontrar libros arrumados y hojear algunos para cumplir con
algún cuestionario que el profesor les ha encomendado. A propósito,
Luis Miguel Cencerrado y Raquel López entienden que la biblioteca
escolar “es un proyecto colectivo para el cambio y la mejora del
sistema escolar porque introduce en los centros educativos otras
posibilidades para que profesores y alumnos se relacionen de manera
distinta. Relaciones que se basan en la ayuda para construir el
conocimiento a partir de la selección, la comparación y el contraste
entre fuentes de información variadas. La biblioteca escolar es el
espacio idóneo para acercarse a la multiplicidad de textos
(informativos, periodísticos, literarios...) y a una gran variedad
de formas de leer: para encontrar un dato, para realizar un trabajo
en profundidad, para presentar una noticia, para justificar una
opinión”.
La Biblioteca Escolar es quizás el rinconcito de antaño que mayor
recordación tiene en nuestras mentes. Es el espacio donde nos
reencontrábamos con aquellos clásicos que a través de sus libros
nos transportaban a la cultura. Hoy en día, debe seguir siendo
el corazón de la escuela, del colegio, sobre el cual gire todo
el desarrollo de las actividades académicas. Pero, ¿Qué está
ocurriendo con nuestras Bibliotecas Escolares?
Los adelantos de la ciencia y el paso acelerado de la modernidad
han jugado “en contra” de estos espacios de cultura infinita.
Las bibliotecas se han quedado estancadas en el manto del pasado
y sus características para su funcionamiento ya no son las más
pertinentes para estos tiempos. Por ejemplo, el silencio sepulcral
que debía reinar en estos ambientes, hoy en día resultan un factor
que ahuyenta a los niños y jóvenes; los catálogos y ficheros
manuales, que más parecen un archivo, las mesas y sillas obsoletas
que no hacen buena compañía, los bibliotecarios formados con una
disciplina rígida y en muchos casos sin preparación, entre otros
motivos, son insumos que están favoreciendo, sino es a la desaparición
de estos ambientes, a la merma de potenciales lectores juveniles.
La Internet es otro factor que le viene quitando piso a la biblioteca
escolar. Hoy en día, los estudiantes prefieren mil veces ingresar a
una cabina y conseguir información rápida y actualizada. Lo que
antes significaba explorar diversa bibliografía para conseguir
algunos datos, actualmente, mediante el buscador Google se logran
muchos elementos en segundos de tiempo. Sin embargo, nada podrá
sustituir a un buen libro, nada pueda compararse con el placer de
hojear un libro, volverlo a leer o resaltar las ideas principales
de su autor.
Por otra parte, las políticas de gobierno y el ministerio de educación
nunca han apostado seriamente por mantener y mejorar las bibliotecas
escolares. Hubo un tiempo en que el 20% de los fondos de las ASPAFAs
se destinaba a su mejoramiento y adquisición de nuevos libros; pero
esta norma fue cancelada para desmedro de la cultura en los centros
educativos. Bastaría realizar una visita a un par de colegios para
observar la desastrosa situación en que se encuentran las bibliotecas
escolares: con textos que han dejado de tener vigencia dentro del
currículo escolar; muchos de ellos han caducado en sus propuestas,
aunque, claro está, existen valiosos libros que pueden ayudarnos a
reencontrarnos con la historia y el arte. Además, el gobierno destina
cierto tipo de ayuda a la manutención del mobiliario escolar de las
aulas, pero en las bibliotecas, el mobiliario data de hace décadas
atrás. En síntesis, son los espacios más abandonados de una institución
educativa.
No obstante todas las dificultades, existen aún muchos maestros y
maestras que se resisten a que estos lugares de cultura desaparezcan,
y son dignos de encomio: Por citar nomás, en esta semana hemos sido
testigos de marchas para sensibilizar a la gente para la práctica
de la lectura, con niños y jóvenes portando carteles en las calles
de la ciudad, aunque hayan pasado desapercibidos por autoridades
y ciudadanos desafectos por la lectura; algunas instituciones han
realizado la marcha por el libro en un afán de lograr alguna donación
de algún buen ciudadano que prefiere que sus libros de casa sean
leídos en una escuela; otros, en cambio, entre el 9 y 13 de noviembre
han declarado como la semana del libro y la lectura, como un modo
de alentar a los estudiantes a la lectura recreativa, exponiendo
libros variados en mesas o stands en los patios institucionales;
en fin, son valiosas muestras de una lucha cotidiana y permanente
por salvar de la extinción a las bibliotecas escolares.
Finalmente, en esta oportuna ocasión vale reiterar la invocación a
nuestras autoridades educativas, municipales, culturales y políticas
a que giren la vista hacia estos monumentos de la cultura y el
conocimiento; que estos sitios no se vuelvan un museo para la
admiración, que contrariamente sean un lugar vivo de aprendizaje
y enseñanza. Ahora más que nunca, en tiempos en que la información
viaja en segundos de modo indiscriminado, sin títulos ni autores
se hace imperativo volver al uso de las bibliotecas. Pero, para
que no choque con la modernidad ni las nuevas formas de acceder
al conocimiento, es necesario que se realicen modificaciones
estructurales, espaciales, temporales y materiales. Sobre todo
se debe producir transformaciones en las didácticas, en el concepto
mismo de la labor docente y en las relaciones entre los agentes
del proceso enseñanza/aprendizaje. La biblioteca escolar entendida
como eje del currículo impondrá al profesorado cambios radicales
en su metodología: el libro de texto dejará de ser la fuente
principal de información y conocimientos; más que explicar conceptos,
ideas y datos se tendrán que facilitar herramientas que permitan
al alumno sumergirse en el mar de información que le ofrece la
sociedad de la comunicación para ser capaz de seleccionar, jerarquizar,
reestructurar, asimilar y fusionar con su propio bagaje mental
toda esa ingente cantidad de documentación.
Un proyecto verdadero y transformador por la lectura hace falta.
El Plan Lector viene cumpliendo con ciertas dificultades este
gran propósito. Necesitamos una formación de lectores en nuestras
bibliotecas, advirtiendo que en estos últimos tiempos, el alumno
se contenta con coger un párrafo de algún desconocido en las
cabinas de la Internet. ¡Féliz Día de la Biblioteca Escolar!
Fuente:
La biblioteca escolar: la batalla por su sobrevivencia
Los Andes. Perú. 15/11/2009
http://www.losandes.com.pe/Educacion/20091115/29786.html
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2. La biblioteca comunitaria «La Fuerza de las Palabras», desarrollada
con libros que la gente botaba a la basura, finalista en el “Premio
Cívico por una Bogotá Mejor”.
El rendimiento escolar y la participación de cerca de 150 niños y
jóvenes han sido algunos de los logros alcanzados.
José Gutiérrez es conductor de un camión de basura en Bogotá. Hace
14 años, su labor le permitió pensar en un proyecto que otorgara
beneficio para los habitantes del barrio La Nueva Gloria, en San
Cristóbal, en el sur de la capital.
"En aquella época trabajaba en una empresa de aseo y me encontré
con un maravilloso tesoro: la gente botaba los libros a la basura,
y es cuando yo empiezo a recuperarlos", explica José.
Su trabajo fue el punto de partida para crear la biblioteca comunitaria
'La Fuerza de las Palabras', y actualmente su casa es un espacio
abierto para los estudiantes del sector. "Acá prestamos el servicio
social, les enseñamos a leer a los niños, organizamos libros y nos
gusta venir a hacer tareas", afirma Briyith Castillo, estudiante de
bachillerato y una de las beneficiadas con el proyecto.
La biblioteca a diario pone al alcance de los niños más de 10 mil
libros y cerca de cinco mil han sido recuperados de la basura.
Gracias al bienestar que otorga a los habitantes del sector, la
biblioteca fue uno de los proyectos finalistas en el 'Premio Cívico
por una Bogotá Mejor'* y actualmente es una de las mejores organizaciones
comunitarias de la capital.
A diario la biblioteca permite que 40 niños reciban un acompañamiento
educativo. El horario de atención es de 8 am a 7 pm, incluidos
los sábados.
"A mi me encanta venir a la biblioteca porque puedo aprender.
Aquí hago mis tareas y siempre me brindan asesoría, además, aprendemos
a manejar el computador", explica Samuel Carreño, estudiante de
primaria.
El sueño de los creadores del proyecto es recoger todos los libros
de la basura y llevar este espacio a los barrios más pobres de la
ciudad.
Fuente:
Biblioteca con libros recuperados de la basura, finalista en el 'Premio Cívico
por una Bogotá Mejor'
El Tiempo. 15711/2009
http://www.eltiempo.com/colombia/bogota/biblioteca-con-libros-recuper...
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3. Estimular la lectura como método de liberación de la conciencia,
objetivo de la Feria Internacional del Libro de Venezuela 2009.
El ministro del Poder Popular para la Cultura, Héctor Soto, señaló
que el objetivo de la Feria Internacional del Libro de Venezuela
2009 es “estimular la lectura como método de liberación de la
conciencia, más que el valor económico que pueda tener cualquier
bien cultural”.
Estas declaraciones fueron emitidas en el marco de la inauguración
de la 5ta edición de la Filven, en el parque Luis Mariano Rivera
de Caracas (Los Caobos), la mañana de este viernes 13, acompañado
por el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo
Chávez Frías, el escritor apureño José Manuel Briceño Guerrero,
María Sthella Vargas, viceministra de interculturalidad del Estado
Plurinacional de Bolivia y Erika Farías, ministra del Poder Popular
para las Comunas y Protección Social.
Informó que “con la Revolución Bolivariana se han impreso más de
2.635 títulos con 18 millones de ejemplares, además de los 1.200
nuevos libros que se han publicado en el interior del país con una
imprenta que está destinada a darle vida a esos nuevos creadores
que tenemos en Venezuela”.
Comentó que este año con la realización de la feria en 200 municipios
del territorio nacional “se publicaron 131 títulos nuevos, dándole
la oportunidad a quienes habían perdido la esperanza de difundir
sus obras dado el egoísmo del sistema capitalista”.
Destacó que “aquí están participando 200 editoriales de 14 países,
y durante el desarrollo de la feria en el capítulo Caracas se
bautizarán 150 obras inéditas que podrán ser adquiridas a un precio
económico, que no llega ni a medio dólar”.
Finalmente, acotó que en los próximos días la Filven contará con
la asistencia de 12 mil niños y niñas, quienes podrán disfrutar
de la amplia programación que tienen preparado para la “gran fiesta
literaria en la que buscamos romper con el esquema mercantilizador
del libro y fomentar una conciencia liberadora”.
Fuente:
El libro no debería ser una mercancía
Ministerio del Poder Popular para la Cultura. Venezuela. 13/11/2009
http://www.ministeriodelacultura.gob.ve/index.php?option=com_content&...
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